Tras ser detenido en Nayarit por elementos de la Marina, Audias Flores Silva fue ingresado a la FEMDO bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Estados Unidos exige su extradición y ofrecía 5 millones de dólares por su captura.
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad encabezado por elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la noche de este lunes 27 de abril arribó a la Ciudad de México, Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, identificado por autoridades nacionales e internacionales como uno de los máximos líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El presunto narcotraficante fue ingresado a las instalaciones de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), ubicadas en la alcaldía Cuauhtémoc, minutos antes de las 20:00 horas, luego de ser capturado en el estado de Nayarit, una zona clave para las operaciones de la organización criminal.
La detención de “El Jardinero” representa un golpe contundente a la estructura del CJNG, ocurriendo apenas dos meses después de la muerte del líder fundador del cártel, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, durante un operativo militar. De acuerdo con informes de inteligencia, Flores Silva (de 45 años y exjefe de seguridad de Oseguera) se perfilaba como su posible sucesor al mando de la organización.
A través de sus redes sociales, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó que la operación táctica fue íntegramente planeada, desarrollada y ejecutada por personal de la Semar.
El funcionario federal detalló que el capo no solo cuenta con una orden de aprehensión vigente en el territorio nacional, sino que es un objetivo prioritario requerido por el gobierno de Estados Unidos con fines de extradición.
Audias Flores Silva se encontraba en la mira del Departamento del Tesoro estadounidense desde abril de 2021, cuando fue sancionado e identificado oficialmente como un dirigente regional de alto nivel del CJNG. Según los reportes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), “El Jardinero” controlaba amplias franjas de la costa del Pacífico mexicano, incluyendo Nayarit, coordinando el tráfico a gran escala de opiáceos y cocaína hacia territorio estadounidense.
Dada su peligrosidad y peso en el trasiego internacional de estupefacientes, las autoridades norteamericanas mantenían vigente una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que facilitara su captura. El detenido permanecerá en las instalaciones de la FGR mientras se define su situación jurídica y arranca su proceso de extradición.


