La industria química mexicana mantiene sin utilizar 30% de su capacidad instalada y solicitó al Gobierno garantías de suministro de gas natural, electricidad y materias primas a precios competitivos. El planteamiento lo hizo Jesús Sáenz González, presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), en el LVIII Foro Nacional de la Industria Química. Señaló que más de 40 sectores requieren insumos suficientes para sostener su actividad.
Según la ANIQ, el sector aporta 1.6% del producto interno bruto, abastece 95% de las cadenas de valor y registra un consumo anual de 48 mil millones de dólares, con inversiones promedio de mil millones de dólares. Entre sus clientes están las industrias automotriz, farmacéutica, textil y del plástico. Sáenz afirmó que una mayor disponibilidad de materias primas permitiría ocupar la capacidad que hoy permanece ociosa. También defendió la sustitución de importaciones en el marco del Plan México, propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum para incorporar más valor nacional a las cadenas regionales de suministro.
Para ello, la asociación pidió que Petróleos Mexicanos (Pemex) suministre materias primas competitivas, que se amplíe la exploración de reservas nacionales de gas y que se modernicen las instalaciones de refinación y procesamiento. Reclamó además más infraestructura y generación eléctrica en las regiones petroquímicas. El planteamiento ocurre cuando México importa de Estados Unidos cerca de 75% del gas natural que consume. La semana pasada, el Centro Nacional de Control del Gas Natural informó de una reducción de casi una quinta parte del suministro procedente de ese país y aseguró haberla afrontado sin problemas. Después, su director descartó un riesgo inminente de desabasto.
La ANIQ informó que trabaja con Pemex para definir esquemas de participación empresarial en la reactivación petroquímica, en particular en la cadena de etano-etileno. El Gobierno pretende elevar la producción nacional de petroquímicos a 849 mil toneladas anuales mediante la rehabilitación de instalaciones y nuevos proyectos.
En el frente comercial, Sáenz pidió mantener el libre comercio de productos químicos y las reglas de origen vigentes en el tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como acercar las regulaciones de los tres países. De acuerdo con la ANIQ, el comercio exterior químico suma 43 mil millones de dólares: 33 mil millones en importaciones y 10 mil millones en exportaciones. Estados Unidos concentra 65% de las compras externas del sector y 60% de sus ventas al exterior. Sáenz también cuestionó las restricciones aduaneras, las normas sobre agua, la regulación de químicos esenciales y petroquímicos y los cambios en las tarifas de transmisión eléctrica, y exigió certidumbre para invertir. La ANIQ agrupa a unas 258 empresas que representan más de 95% de la producción química privada del país.




