Cada 28 de octubre, la Iglesia católica recuerda a San Judas Tadeo, uno de los doce apóstoles de Jesucristo. La tradición lo identifica también como Tadeo o Judas de Santiago y lo considera familiar cercano de Jesús y hermano de Santiago el Menor. En la devoción popular se le conoce como el santo de las causas difíciles y desesperadas, o de las llamadas causas perdidas.
Su fiesta coincide con la de San Simón porque la Iglesia recuerda en esa fecha el martirio de ambos, vinculados por su labor de predicación. A San Judas Tadeo se le atribuye la autoría de la Epístola de Judas, texto incluido en el Nuevo Testamento.
Su reconocimiento como intercesor en situaciones complicadas se relaciona con relatos religiosos. Entre ellos figuran la curación del rey Abgar de Edesa, asociada con una imagen de Jesús, y las revelaciones atribuidas a Santa Brígida de Suecia, en las que se habría recomendado recurrir al apóstol ante dificultades graves. Esas tradiciones consolidaron la costumbre de pedirle intercesión por enfermedades, problemas económicos y conflictos familiares.
En la Ciudad de México, el templo de San Hipólito y San Casiano, en el centro, recibe cada 28 de octubre a devotos que acuden a agradecer favores o a solicitar ayuda. Información difundida ese día de 2026 refirió concentraciones de miles de personas en el recinto. El 26 de octubre de 2026, otros reportes indicaron que un ataque armado durante un baile en honor a San Judas Tadeo, en la alcaldía Magdalena Contreras, dejó dos personas muertas.




