La unidad de la línea Amealcenses se impactó contra un árbol a la altura de La Laborcilla. Dos pacientes críticos fueron rescatados en helicópteros. El chofer fue detenido por la Policía Estatal.
San Juan del Río, Qro., 22 abril 2026.- Al menos nueve personas perdieron la vida y 20 más resultaron lesionadas —varias de ellas de extrema gravedad— luego de que un autobús de pasajeros de la línea Amealcenses se impactara frontalmente contra un árbol la mañana de este miércoles 22 de abril.
El siniestro tuvo lugar en el kilómetro 8 de la carretera estatal 310, vía San Juan del Río – La Muralla, a la altura de la comunidad de La Laborcilla. De acuerdo con los reportes preliminares, en la unidad con número económico A-604 viajaban aproximadamente 35 personas, en su mayoría originarias de San Ildefonso, municipio de Amealco.
Por causas aún no determinadas, el operador perdió el control y la unidad se proyectó de frente con su costado derecho contra un árbol de gran tamaño, cerca de un cuerpo de agua. La fuerza del impacto provocó que varios cuerpos salieran proyectados hacia el acotamiento de la carretera, mientras que otros quedaron prensados al interior del autobús.

La magnitud de la tragedia requirió la intervención de más de 15 unidades de emergencia, sumando esfuerzos de Bomberos Voluntarios, Cruz Roja, Capufe, y elementos de Protección Civil de San Juan del Río, Amealco y Pedro Escobedo.
Dada la severidad de las lesiones, el Gobierno del Estado activó dos helicópteros habilitados como ambulancias aéreas. Tras ser estabilizados por docenas de médicos y paramédicos en el lugar, los pacientes más críticos —entre ellos una mujer adulta y un joven de entre 20 y 25 años con severas fracturas de cráneo— fueron trasladados por aire. El resto de los heridos fueron canalizados al Hospital General de Amealco, el Hospital General de San Juan del Río y la clínica Coscami.
Por su parte, el conductor del autobús fue rescatado con vida y trasladado a un hospital en calidad de detenido, bajo custodia de la Policía Estatal, para el deslinde de responsabilidades.

A la zona del desastre arribaron decenas de familiares de las víctimas solicitando información. La situación derivó en momentos de alta tensión cuando, impulsados por la desesperación, algunos familiares creyeron observar movimiento debajo de las sábanas que cubrían a los fallecidos.
La multitud rompió el cerco de seguridad e intentó abalanzarse hacia la unidad con la esperanza de encontrar a sus seres queridos con vida. Fue necesaria la intervención conjunta de la Policía Municipal, Policía Estatal y del Ejército Mexicano para contener y calmar a los presentes.
Para brindar certeza, paramédicos de Protección Civil y Bomberos permitieron el ingreso de un representante de las familias a la unidad, donde se verificó y confirmó médicamente que el movimiento reportado fue producto del viento, y que ninguna de las personas declaradas fallecidas en el autobús presentaba signos vitales.
Posteriormente, personal del Servicio Médico Forense (Semefo) y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Querétaro ingresaron a la escena para realizar las diligencias correspondientes y el levantamiento de los cuerpos.


