De no hacerse una Reforma Energética acertada este sexenio se corre el riesgo de caer en una crisis económica parecida o más grave que la de 1994, cuando el peso cayó seriamente frente al dólar, lo que causó pérdida de hipotecas de viviendas, negocios en quiebra y aumentó el número de pobres en el país.



