A dos meses de que se instaló la aerolínea Transportes Aéreos Regionales (TAR) en el Aeropuerto Intercontinental de Querétaro (AIQ), se especuló que existió un fraude al interior de la empresa, lo que causó que no contara don recursos para el pago de sus empleados, ni para servicio de sus aeronaves, lo que significaba un supuesto ‘quiebre’.



