El exitoso salvamento de los 33 mineros que durante casi 70 días permanecieron atrapados en Copiapo, en el desierto de Atacama, Chile, no sólo pasará a la historia como un milagro de la supervivencia, sino también como un hito que contribuirá a la recuperación anímica y la imagen internacional del hermano país suramericano, luego del devastador terremoto de febrero que marcó el inicio de la gestión del presidente Sebastián Piñera.




