La madre buscadora Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, resultó herida el 29 de agosto de 2026 en un ataque armado en la colonia Esthela Ortiz de Toledo, en Culiacán, Sinaloa. Hombres armados dispararon contra el vehículo en el que viajaba. En la agresión también resultó lesionada otra mujer, identificada por medios locales como su hija.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una indagatoria por feminicidio en grado de tentativa y turnó el caso al área especializada en delitos contra las mujeres por razones de género, con apoyo de policías de investigación y personal pericial. Una de las líneas de investigación busca determinar si el ataque está relacionado con las actividades de Rojo Medina como integrante de un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que ambas mujeres fueron trasladadas a un hospital, se encuentran estables y permanecen bajo resguardo en el sitio donde recibieron atención médica.
Rojo Medina inició su activismo tras la desaparición de su hermano Miguel Ángel, en 2009, y ha participado en búsquedas de personas y restos humanos en distintos puntos de Sinaloa. El colectivo Sabuesas Guerreras condenó la agresión, exigió una investigación exhaustiva, pronta y transparente para identificar a los autores materiales e intelectuales, y reclamó medidas inmediatas de protección para la activista, su familia y los integrantes de colectivos de búsqueda en la región.
En 2014, Sandra Luz Hernández, integrante de Voces Unidas por la Vida, fue asesinada a tiros en Culiacán. El ataque ocurre en un contexto de violencia en Sinaloa desde septiembre de 2024, asociado a la pugna entre facciones del Cártel de Sinaloa, mientras el país registra más de 130 mil personas desaparecidas y no localizadas.




