La Arquidiócesis Primada de México llamó a combatir el odio y los ataques personales en redes sociales mediante el respeto. En el editorial del semanario Desde la fe, titulado “El odio no se combate con más odio”, advirtió que la defensa de las convicciones no exige responder a cada provocación ni imponerlas a otras personas.
La institución señaló que las plataformas, aunque amplían las posibilidades de encuentro, se han convertido en espacios de burla y descalificación. Indicó que hay quienes aprovechan la escasa regulación de los espacios digitales para convertir la confrontación en un espectáculo del que obtienen beneficios económicos, y que hacen de las creencias religiosas un motivo de escarnio. Afirmó que ninguna convicción religiosa se fortalece mediante el insulto y que ninguna diferencia justifica convertir a una persona o a una religión en objeto de desprecio.
El pronunciamiento coincide con el decreto de entornos digitales seguros para niñas, niños y adolescentes que firmó la presidenta Sheinbaum el 14 de octubre. El decreto obliga a las plataformas a impedir el acceso de menores a contenidos que promuevan discursos de odio, violencia, acoso o abuso sexual, entre otros. También exige verificar edades, incorporar controles parentales y retirar contenidos violentos. El Gobierno ha descrito el mecanismo como obligatorio y no punitivo; la presidenta advirtió que impulsaría una ley con sanciones si las plataformas incumplen.
El Ejecutivo anunció que desde el 3 de noviembre se restringirá el uso de celulares durante toda la jornada de educación básica, incluido el recreo, con excepciones para emergencias o necesidades particulares. En bachillerato prevé un uso responsable, con limitaciones según cada institución. Estas medidas se acompañan del programa “El ABC de las emociones”, con espacios escolares para abordar la salud emocional y asambleas con familias sobre los riesgos digitales. La Arquidiócesis vinculó su llamado con la Megamisión 2026, del 18 de octubre al 22 de noviembre, que incorpora por primera vez una misión digital. Inspirada en el llamado del papa León XIV a reparar las redes, pidió reconocer la dignidad de quienes están detrás de cada pantalla y superar la polarización. “La fe no necesita del odio para ser defendida”, señaló.




