La décima edición del Gran Desfile de Día de Muertos se realizó el sábado en avenidas de la Ciudad de México y reunió a 1.6 millones de personas y a 4 mil artistas. El recorrido comenzó a las 14:00 horas, tiempo local, en la glorieta de la Diana Cazadora, sobre Paseo de la Reforma, y terminó en el Zócalo.
En el Zócalo se instaló una Catrina monumental de más de 33 metros de altura, registrada con un Récord Guinness como la más alta del mundo. La figura, creada por el caricaturista José Guadalupe Posada, fue de nuevo el motivo central del desfile. La iniciativa nació a partir de la película Spectre (2015), de la saga de James Bond, que incluyó una pasarela alusiva al Día de Muertos. En el trayecto participaron catrinas, carros alegóricos y comparsas.
El programa rindió homenaje al cantante Juan Gabriel (1950-2016) y al director Emilio “Indio” Fernández (1904-1986), referente de la Época de Oro del cine mexicano. Fernández fue recordado con un carro alegórico en el 40 aniversario de su muerte. La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México difundió el desarrollo del recorrido. Clara Brugada Molina compartió la transmisión en vivo del desfile.
Luz María, asistente de 57 años, dijo a la agencia EFE que las tradiciones no deberían quedar rebasadas por la comercialización ni por la idea de que el desfile equivale a un parque temático. Afirmó que la cultura mexicana tiene conceptos y valores propios y que, para muchas personas, la muerte es motivo de fiesta e inspiración. Guillermo Hernández vinculó la fecha con las desapariciones y señaló que se trata de una situación actual que debe atenderse. En distintos estados, miles de familias instalan altares por personas desaparecidas y asesinadas en un contexto de violencia; el material de origen remite a cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública sobre la incidencia delictiva entre 2007 y 2010.



