La Embajada de China en México acusó a la representación de Estados Unidos de convertir la celebración de la Independencia en un escenario para atacar a un tercer país. El reclamo surgió después de que la Embajada estadounidense publicara el 15 de septiembre de 2026, en la víspera del Día de la Independencia, un mensaje sobre artículos patrios importados de China.
La sede diplomática de Estados Unidos compartió en redes sociales un reportaje de N+ sobre banderas, matracas, pirotecnia y otros artículos usados en las fiestas patrias que se fabrican en China. Acompañó el contenido con la frase “Gran parte de los símbolos con los que México celebra su independencia no se hacen en México. Viva México, Made in China” y las etiquetas #NegocioChino y #BadBusiness. También difundió la afirmación de que la industria textil enfrenta competencia desleal con productos importados, principalmente de ese país.
El 18 de septiembre, la Embajada de China emitió una “Declaración Solemne”. Sostuvo que el mensaje se burlaba de la fiesta nacional mexicana y difamaba la cooperación comercial entre China y México. Afirmó que lo publicado carecía de las mínimas cortesías diplomáticas y del respeto básico hacia el pueblo mexicano, y expresó su “fuerte descontento y contundente rechazo”.
La representación china argumentó que el Día de la Independencia pertenece al pueblo y que éste decide cómo y con qué celebrarlo. Recordó el intercambio histórico a través de la Nao de China y el comercio actual: mercancías chinas con amplia presencia en México y productos mexicanos como el aguacate y el tequila en el mercado chino. Añadió que un Estado independiente tiene derecho a elegir soberanamente a sus socios y que la cooperación chino-mexicana, según dijo, no tiene cálculos geopolíticos ni apunta contra terceras partes.
China acusó a Washington de usar la fiesta mexicana como ficha para un juego geopolítico y de exhibir, de acuerdo con su comunicado, una mentalidad de supremacía y hegemonía. Instó a la Embajada de Estados Unidos a respetar al país de residencia y a fomentar la amistad, en lugar de “sembrar cizaña y discordia”. La legación afirmó que el mensaje no fomenta la amistad entre ambos pueblos y que “solo terminará perjudicándose a sí mismo”.




