La Secretaría de Salud de Querétaro promueve durante septiembre la detección temprana del cáncer infantil y juvenil. El objetivo es que madres, padres y tutores reconozcan signos que ameriten una consulta médica sin esperar a que desaparezcan.
Entre los datos que deben motivar una valoración se encuentran fiebre por más de siete días sin causa aparente, dolor de cabeza predominante en la noche, vómito en proyectil, visión doble o borrosa, alteraciones al caminar, dolores óseos con limitación de movimiento, petequias, moretones o sangrado por nariz o encías. También se incluyen ganglios mayores a 2.5 centímetros en cuello, axilas o ingle, abultamiento abdominal, masas en el cuerpo, pérdida importante de peso, palidez, luz blanca en el ojo y estrabismo de reciente inicio.
Durante este mes, los Centros de Salud del estado realizan talleres, aplican una cédula de detección de signos y síntomas, y llevan a cabo actividades de promoción en escuelas y espacios públicos. Ante cualquier señal, la recomendación es acudir al Centro de Salud más cercano para una primera valoración.
Los casos que requieren estudios adicionales se canalizan al Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer Felipe Núñez Lara. En esa unidad, al momento, se atiende a 97 pacientes en tratamiento y a 255 en vigilancia. En lo que va de 2026 se han registrado diez diagnósticos nuevos y 112 pacientes han concluido su seguimiento tras diez años sin actividad de la enfermedad.



