Las exportaciones de ganado bovino de México a Estados Unidos avanzan con lentitud tras la reapertura gradual de la frontera norte, en medio de mayores controles sanitarios por el gusano barrenador. El Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne) informó este jueves que, desde la reanudación comercial, se han enviado 22 mil cabezas, un ritmo que estimó en 364 reses diarias durante unos 60 días.
Esa cifra queda 76 % por debajo de las mil 500 cabezas diarias que el gobierno mexicano había proyectado al inicio de la reapertura. Por separado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) registró 65 mil 409 bovinos mexicanos para engorda entre enero y el 30 de octubre de 2026, frente a 228 mil 194 en el periodo equivalente de 2025, una disminución de 71.3 %.
El informe semanal del USDA, publicado este jueves, indicó que entre el 26 y el 30 de octubre ingresaron 13 mil 636 animales de engorda, por encima de los 10 mil 647 de la semana previa. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) reportó el 26 de octubre un flujo cercano a 3 mil 500 cabezas diarias por los cruces habilitados.
Estados Unidos reabrió el cruce de Douglas, Arizona, el 24 de agosto; Santa Teresa, Nuevo México, el 24 de septiembre, y Columbus, también en Nuevo México, el 26 de octubre, con inspecciones reforzadas por el parásito. La reapertura de Nogales está prevista para el 30 de noviembre.
Comecarne señaló que las restricciones al ganado vivo han coincidido con un aumento de las exportaciones mexicanas de carne: las de res crecieron 20.1 % y las de cerdo 15.5 % entre enero y septiembre, ambas en volumen. El organismo pidió definir antes de que termine el año los cupos de importación de pollo, cerdo y res para 2027, ante la necesidad de cortes específicos para la industria y de diversificar el abasto. Los cupos vigentes de cerdo y res, utilizados entre 50 % y 60 % en parte por demoras administrativas y de transporte, concluyen el 31 de diciembre. Fuera de esos cupos, advirtió sobrecostos de hasta 75 % en pollo y de más de 20 % en res y cerdo, con posible traslado de costos a los consumidores.




