La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó a Pablo César Guajardo Álvarez, alias “Takia”, como una de cuatro personas físicas presuntamente vinculadas a una red financiera del Cártel del Noreste (CDN). La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó las cuentas de los señalados.
En su comunicado, el Tesoro atribuyó al CDN algunos de los ataques con mayor número de víctimas mortales registrados en México y calificó de grave la amenaza que, según esa dependencia, el grupo representa para Estados Unidos y la región. También señaló que la organización se ha infiltrado en gobiernos locales, ha dirigido contratos públicos y ha manipulado elecciones regionales, con efectos a ambos lados de la frontera. El gobierno de Tamaulipas rechazó tener vínculos o contratos con las personas designadas. La negativa se basa en una revisión de padrones estatales desde el 1 de octubre de 2022, inicio de la administración del gobernador Américo Villarreal Anaya.
“Takia” pasó a la cúpula del CDN tras el reacomodo que siguió a la detención, en marzo de 2022, de Juan Gerardo Treviño, alias “El Huevo”, entonces jefe del grupo y sobrino de Miguel Treviño Morales (Z-40) y Omar Treviño Morales (Z-42). El CDN, antes Los Zetas, surgió de una escisión del Cártel del Golfo de Matamoros, del que fue brazo armado, y Estados Unidos lo designó organización terrorista en febrero de 2025. Su base operativa está en Nuevo Laredo y mantiene presencia, con distintos comandos, en Coahuila, Nuevo León y el centro y sur de Tamaulipas.
Guajardo Álvarez fue señalado como uno de los líderes de una operación realizada en 2017 para acribillar a cuatro funcionarios de la entonces Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas que se negaron a recibir sobornos. Un juez federal lo liberó; fue reaprehendido en 2020 y volvió a obtener su libertad. El gobierno estadounidense lo señala por tráfico de armas. Al CDN se le atribuyen el trasiego de mercancías ilícitas y drogas, el tráfico de personas y de armas, además de la protección y la extorsión.
Junto con “Takia”, el Tesoro y la UIF señalaron a los empresarios Gamaliel Garza García, a su hijo Gamaliel Garza Elías y a Francisco Javier Inzunza Partida, relacionados con negocios de construcción, transporte, petróleo y gas. El comunicado estadounidense vincula once negocios con esa red financiera. La UIF identificó, entre algunos de los señalados, indicios de posibles operaciones con recursos de procedencia ilícita: movimientos relevantes en efectivo, transferencias nacionales e internacionales, y adquisición de vehículos de alta gama, joyas e inmuebles. El análisis también apuntó a empresas de construcción, servicios financieros e industria ecuestre. En marzo de 2022, integrantes del CDN atacaron el consulado de Estados Unidos en Nuevo Laredo con disparos y granadas, en reacción a la detención de Treviño; militares mexicanos y familiares de estos fueron objeto de represalias.



