México conserva seis bebidas fermentadas de origen prehispánico

Pulque, pozol, tejuino, tesgüino, tepache y belché son fermentados prehispánicos que aún se elaboran de forma artesanal en varias regiones de México.

*Pulque, pozol, tejuino, tesgüino, tepache y belché se elaboran todavía de forma artesanal.

En distintas regiones de México se siguen preparando bebidas fermentadas de origen prehispánico. Pulque, pozol, tejuino, tesgüino, tepache y belché se elaboran con maguey, maíz, cacao, piña o corteza de árboles, mediante procesos artesanales que las comunidades han transmitido de generación en generación.

México conserva seis bebidas fermentadas de origen prehispánico
POZOL – Pulque, pozol, tejuino, tesgüino, tepache y belché son fermentados prehispánicos que aún se elaboran de forma artesanal en varias regiones de México.

Antes de la Conquista no se conocía la destilación, por lo que las bebidas alcohólicas se obtenían solo por fermentación. Pueblos como mexicas, mayas, rarámuris y purépechas las reservaban a ceremonias agrícolas, rituales de sanación, celebraciones guerreras o ritos vinculados con los difuntos. Quien las tomaba fuera de ese marco era rechazado. Hoy aparecen en fiestas patronales, agrícolas y comunitarias, y también en las mesas de las fiestas de septiembre.

El pulque, llamado primero octli y después poliuhqui en náhuatl, se hace con aguamiel del maguey pulquero (Agave salmiana) y se consume sobre todo en Hidalgo, Tlaxcala, Ciudad de México, Estado de México y Puebla. El pozol, nombre que en náhuatl alude a lo espumoso, se prepara en Chiapas y Tabasco con masa de maíz nixtamalizado fermentado y cacao molido.

El tejuino, del occidente del país —Jalisco, Nayarit y Michoacán—, combina masa de maíz de fermentación breve con piloncillo, agua, sal y limón. El tesgüino, de fermentación más larga, se elabora en la Sierra Tarahumara, en Chihuahua: las comunidades rarámuris germinan el maíz al sol y lo fermentan en ollas de barro; se bebe en el trabajo agrícola y en fiestas comunitarias.

México conserva seis bebidas fermentadas de origen prehispánico
TEPACHE – Pulque, pozol, tejuino, tesgüino, tepache y belché son fermentados prehispánicos que aún se elaboran de forma artesanal en varias regiones de México.

El tepache, extendido en todo el país y con mayor arraigo en el centro y en Oaxaca, se prepara hoy con cáscara y pulpa de piña, piloncillo, agua y canela; antes se usaba maíz. El belché, tradicional de Yucatán, Tabasco y Chiapas, se hace con corteza fermentada del árbol del mismo nombre, miel de abeja melipona y agua. En la tradición local se asocia a rituales de limpieza.

Además del uso ceremonial, a estas bebidas se les atribuyen propiedades nutricionales: aportan energía y refrescan. Comprarlas a productores campesinos e indígenas sostiene economías locales y ayuda a conservar variedades nativas frente a la producción masiva. Algunas contienen alcohol: deben tomarse con moderación y solo si se es mayor de edad.

México conserva seis bebidas fermentadas de origen prehispánico
BELCHÉ – Pulque, pozol, tejuino, tesgüino, tepache y belché son fermentados prehispánicos que aún se elaboran de forma artesanal en varias regiones de México.
Eduardo Trejo
Eduardo Trejo
Soy comunicador, Director de Crónica Regional Querétaro y reportero gráfico desde 1996. Con casi 30 años de trayectoria, he sido testigo y narrador de la realidad de San Juan del Río y del estado de Querétaro, capturando sus momentos decisivos con una visión aguda y comprometida. En 2010 fundé Crónica Regional, el medio informativo que hoy dirijo para ofrecer una perspectiva local y veraz. También soy el Director fundador de Obtura Fotógrafos, un espacio creado para y por reporteros gráficos.
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