Sedena y municipio coordinan retiro de escombros para evitar inundaciones en la zona oriente
San Juan del Río, Qro., 10 marzo 2025.- La Secretaría de Obras Públicas de San Juan del Río y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) instalaron una mesa de vigilancia para gestionar los materiales de construcción de las obras ferroviarias en la zona oriente del municipio. El objetivo es evitar que los montículos de tierra y escombro del proyecto federal sean arrastrados por las corrientes hacia los canales pluviales. Esta medida responde a la vulnerabilidad de colonias como La Rueda y Los Nogales ante la proximidad de la temporada de lluvias.
Los trabajos del Frente 9 han generado acumulaciones de material en zonas de escurrimiento natural y bordos municipales, lo que reduce la capacidad de flujo de los canales. De acuerdo con el diagnóstico técnico, el arrastre de estos sedimentos incrementa la probabilidad de obstrucciones en puntos críticos donde históricamente se presentan inundaciones. Las autoridades locales confirmaron que, aunque la obra es federal, el bordo intervenido es propiedad municipal, lo que obliga a una supervisión conjunta para garantizar la seguridad de los asentamientos cercanos.
Cada jueves se realizan reuniones técnicas para supervisar la limpieza y el almacenamiento seguro de los residuos de obra. Ingenieros militares y personal de la Comisión Estatal de Infraestructura analizan estudios hidrológicos para asegurar que las modificaciones al terreno no desvíen el agua hacia zonas habitacionales. Se busca que la maquinaria pesada retire los excedentes de tierra antes del 15 de mayo, fecha establecida para el inicio oficial del ciclo de lluvias, con el fin de despejar las vías de desagüe.
El gobierno municipal mantendrá recorridos de supervisión semanales en los frentes de obra para verificar el libre paso del agua. Se exhorta a los habitantes de la zona oriente a mantenerse atentos a los comunicados oficiales y evitar el depósito de basura en las inmediaciones de los drenes. La próxima evaluación se llevará a cabo a finales de marzo para certificar que el material de construcción ya no represente un riesgo para la infraestructura pluvial de la ciudad.


