La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentó un informe sobre una red de empresas vinculadas a los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas. El documento describe la obtención de contratos para la elaboración de material electoral.
Con base en el histórico de Compranet y la Plataforma Nacional de Transparencia, la investigación señala que esas firmas acumularon contratos por más de 2 mil 700 millones de pesos a lo largo de dos periodos.
De acuerdo con el informe, los hermanos Hernández Casillas iniciaron su trayectoria en la administración pública en la década de 1980, en la Secretaría de Gobernación y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), en el entorno de Juan Carlos Padilla Aguilar. Tras la salida de Padilla hacia el gobierno del Estado de México, se convirtieron en proveedores del sector electoral a partir de 1999, con la empresa Cartonera Plástica.
El entramado descrito incluye Formas Finas y Materiales, Cajas Graf, Seriplast de México, Corporativo SEC y Formas Finas Fernando Fernández. Según la Secretaría, el control de esas empresas pasó a familiares directos, entre ellos hijos y cónyuges.
El análisis de la Secretaría de Hacienda, a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), refiere irregularidades en el esquema. Ambas instancias mantienen indagatorias por operaciones con recursos de procedencia ilícita y facturación simulada. Buenrostro indicó que, al ser órganos autónomos, corresponde al Congreso, al órgano interno de control y a la Auditoría Superior de la Federación fiscalizar las irregularidades relacionadas con el Instituto Nacional Electoral (INE) y los organismos públicos locales electorales (OPLEs), y aplicar sanciones administrativas. La Secretaría Anticorrupción estudiará mecanismos para evitar que estos esquemas se reproduzcan en la Administración Pública Federal.




