En una sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los ministros discutieron a partir de qué momento una persona puede reclamar negligencia médica cuando un paciente fallece a causa de la atención brindada por una institución de salud. El debate se centró en cómo debe computarse el plazo para presentar la demanda.
El proyecto de la ministra Lenia Batres proponía un plazo de dos años contados desde la fecha de la defunción, aunque en ese momento se desconociera la causa de la muerte. Varios ministros se manifestaron en contra de ese criterio y señalaron que las víctimas deben tener oportunidad de computar el plazo de manera que se proteja su derecho a reclamar.
La deliberación, hasta entonces de carácter jurídico, se tensó cuando Batres planteó la forma en que debía votarse el asunto para sostener su proyecto. La propuesta no obtuvo los votos necesarios. Después de la votación, la ministra intentó modificar su voto y mantuvo la defensa del texto, lo que generó el desacuerdo de otros integrantes del pleno.
Durante el intercambio, el ministro presidente expresó: «creo que no hablo español». Batres elevó la voz y respondió, entre otras frases, «a ver, ministro» y «de que me aferro, me aferro», al tiempo que golpeaba la mesa. La sesión concluyó sin que se aprobara el plazo de dos años a partir del fallecimiento, con independencia de que en ese momento se conociera o no la causa de la muerte.



