Comando Chihuahua, un perro de raza pequeña de un año y tres meses, mide 20 centímetros y pesa siete kilos. La Guardia Nacional lo incorporó a labores de proximidad social y le elaboró un uniforme táctico a la medida. Su presencia ha llamado la atención en redes sociales.
El 16 de septiembre participó en el desfile cívico militar de las Fuerzas Armadas en la Ciudad de México, con indumentaria oficial. Esa aparición amplió su visibilidad. Seis meses antes, una pareja de adultos mayores del estado de Chihuahua lo donó a la corporación porque ya no podía atender su energía.
La sargento primero Andrea Elizabeth Vilchis, del equipo que lo acompaña, explicó que los donantes lo entregaron en adopción y que el ejemplar fue recibido por integrantes de la Guardia Nacional. A diferencia de los pastores alemanes o belgas malinois usados en la detección de narcóticos o explosivos, este perro acude a escuelas, plazas públicas y actividades comunitarias para acercar a la ciudadanía con las fuerzas de seguridad.
Por su tamaño, autoridades militares construyeron una pista de entrenamiento adaptada en el Campo Militar de la Ciudad de México. Para las salidas oficiales, el cuerpo técnico confeccionó una guerrera con la misma tela del uniforme institucional, además de un chaleco táctico, una palestina con parches de cursos, gafas de protección y un casco a su medida.
La Guardia Nacional busca emplear la visibilidad del can para difundir la adopción responsable y la participación de animales donados en tareas comunitarias, según expuso Vilchis.




