La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que Donald Trump nunca ha utilizado la palabra “narcopolíticos” en sus conversaciones telefónicas. Negó además que el mandatario estadounidense haya condicionado un acuerdo comercial a la entrega de personas señaladas por vínculos con el narcotráfico. Lo dijo este lunes 19 de octubre en su conferencia matutina: “No, nada de eso. Nada”.
Sheinbaum reconoció que Trump sí le ha planteado que hay zonas de México gobernadas por los cárteles, afirmación que ha rechazado de forma directa. Relató que le ha respondido “no es cierto, presidente” y que en esas llamadas le presenta resultados de seguridad de su administración. Como argumentos mencionó una reducción superior al 60 % en el cruce de fentanilo y una disminución a la mitad en el número de homicidios. Sostuvo que, si ese planteamiento fuera cierto, no existirían esos resultados, y dijo que aclara las diferencias de manera amable y sin confrontaciones.
La mandataria consideró que algunas declaraciones buscan utilizar a México con fines electorales en Estados Unidos. “No usen a México, bastantes problemas tienen allá que resolver como para que usen a México como parte de su campaña”, expresó. Precisó que las llamadas abordan seguridad y comercio: Trump se interesa en reducir el ingreso de fentanilo y otras drogas a su país, y plantea el déficit comercial. Al concluir, ambos encomiendan a sus equipos continuar las conversaciones para buscar acuerdos. Sheinbaum indicó que su última llamada con Trump ocurrió el 16 de septiembre.
Sobre Pemex, negó que Trump haya solicitado activos a cambio de firmar un acuerdo comercial, aunque confirmó que ha ofrecido ayudar en la producción petrolera. Dijo que su respuesta ha sido señalar los límites legales: hay una Constitución y leyes, y no se pueden otorgar derechos sobre el petróleo. Explicó que empresas estadounidenses pueden participar como contratistas de Pemex mediante mecanismos regulados en la nueva Ley de Pemex. Citó a Halliburton, con 80 años de trabajo con la petrolera estatal, y la planta de licuefacción de Sempra Energy en Ensenada, Baja California, como ejemplos de esquemas permitidos. Aseguró que, tras aclarar lo que permite la legislación mexicana, Trump no ha insistido.




