El huracán Polo, debilitado a categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, se desplaza lentamente frente a las costas del Pacífico y las autoridades no prevén que toque tierra en las próximas horas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó este miércoles que el ciclón seguirá un trayecto paralelo a la costa. Su llegada coincidió en Acapulco, Guerrero, con suspensión de clases, compras de abasto y el cierre del puerto, uno de los principales del Pacífico.
Las autoridades solicitaron a la población no salir a la calle ante vientos y lluvias fuertes. La circulación de Polo provocará lluvias intensas, de 75 a 150 milímetros, en Jalisco, Colima y zonas de Michoacán y Guerrero, además de precipitaciones muy fuertes, de 50 a 75 milímetros, en el oeste de Oaxaca.
Humberto Rivera, habitante de Acapulco, refirió la compra de garrafones de agua, el relleno del tanque de gas y la preparación de una mochila de emergencia. Señaló que, en temporada de huracanes, en su vivienda se refuerzan las ventanas con madera, se colocan protecciones contra el viento y se reservan alimentos, medicamentos y agua. Jondalar Castillo Ledezma, empresario del sector náutico, indicó que las embarcaciones se aseguran desde el muelle con cabos, cadenas, grilletes y preventes, y que una de sus lanchas recibió el impacto de una ola.
En Guerrero no se reportaron afectaciones graves por el paso de Polo, solo precipitaciones fuertes y vientos que derribaron árboles. Los gobiernos de Guerrero y Michoacán suspendieron las clases los días 22 y 23 de septiembre. Al menos seis puertos del Pacífico, entre ellos Acapulco y Zihuatanejo, mantienen restricciones parciales o totales a la navegación.
Acapulco, de cerca de un millón de habitantes, fue alcanzada en 2023 por el huracán Otis, de categoría 5, y en 2024 por el huracán John. Esos episodios obligaron a reanudar las labores de reconstrucción en la ciudad.



