La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llamó a la sociedad y a las autoridades a no acostumbrarse a la violencia ni permitir que el miedo condicione la vida cotidiana. El pronunciamiento se difundió el 21 de septiembre de 2026, con motivo del Día Internacional de la Paz, en un comunicado titulado «La paz es tarea de todos».
Los obispos indicaron que la paz no se reduce a la ausencia de enfrentamientos. Para millones de mexicanos, dijeron, implica poder salir de casa, trabajar, transitar por una carretera, abrir un negocio o formar una familia sin miedo. Advirtieron que la violencia sigue arrebatando vidas, provocando desapariciones, desplazando familias y sometiendo a comerciantes y trabajadores mediante la extorsión en pueblos y ciudades.
«Detrás de cada persona asesinada, desaparecida, desplazada o extorsionada hay una vida y una familia heridas. Ninguna sociedad puede acostumbrarse a ello», señaló el Episcopado. El texto reiteró a las autoridades de los distintos órdenes de gobierno su responsabilidad de garantizar la seguridad, el Estado de derecho y el acceso efectivo a la justicia.
La CEM recordó el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín C. Mora, junto al guía de turistas Pedro Palma, ocurrido en junio de 2022 en Cerocahui, Chihuahua. Ese hecho, precisaron, fue un punto de inflexión que dio origen al Diálogo Nacional por la Paz. Añadieron que la paz no puede construirse desde un solo sector ni imponerse desde arriba, y que requiere el encuentro y la participación de todos.
«México no está condenado a la violencia. Creemos en la capacidad de nuestro pueblo para encontrarse, organizarse y reconstruir aquello que la violencia ha roto», afirmó el comunicado. El mensaje se emite en un contexto de inseguridad en diversas regiones del país, con homicidios, extorsiones, desapariciones y desplazamiento de comunidades.



