El senador Enrique Inzunza reapareció el lunes en el Senado de la República y negó los señalamientos que lo vinculan con el narcotráfico en Estados Unidos. En conferencia de prensa, rechazó las acusaciones difundidas en su contra y afirmó que no tiene ningún temor. Indicó que desde hace más de cuatro meses enfrenta una embestida mediática de calumnias y diatribas.
El parlamentario calificó como un instrumento de guerra judicial el señalamiento formulado por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Sostuvo que hasta ahora no se ha presentado ninguna prueba en su contra y recordó que la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación propia.
Inzunza aseguró que, pese a contar con fuero constitucional, compareció de manera voluntaria y lo hará nuevamente cuando sea requerido. Al ser cuestionado sobre si teme ir a prisión, respondió que no tiene absolutamente nada que ver con los hechos. Confirmó que mantiene cuentas bloqueadas por la investigación que realizan las autoridades y señaló que se defiende a sí mismo como abogado.
El senador rechazó ser considerado un narcolegislador y negó conocer personalmente a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, o a Ismael Zambada, El Mayo. Respondió que no está dispuesto a ser testigo de Estados Unidos. Quien dejó el grupo parlamentario de Morena, pero conservó su escaño, indicó que su permanencia en el partido dependerá de la organización política y prometió respetar esa decisión.
También se refirió al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien describió como un hombre honorable con trayectoria de profesor y escritor. Confirmó que el 21 de agosto acudió al Palacio de Gobierno de Sinaloa para visitarlo, después de que Rocha retomara momentáneamente sus funciones. El gobernador le pidió consejo y él se lo ofreció, aunque rechazó revelar el contenido de esa conversación. Inzunza afirmó que se defenderá desde su cargo, atribuyó los señalamientos a motivaciones políticas y contrastó su caso con el de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, investigada por la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo de seguridad.



