La Secretaría de Salud federal dio a conocer un cambio en la estrategia nacional para atender la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y la enfermedad renal crónica. El secretario David Kershenobich Stalnikowitz informó que estos padecimientos dejarán de tratarse de forma aislada y se abordarán de manera conjunta bajo el concepto de síndrome cardiorrenal metabólico. El anuncio se realizó en entrevista con Joaquín López-Dóriga, en Radio Fórmula.
De acuerdo con el funcionario, estas enfermedades están vinculadas con cuatro de cada diez muertes registradas en México. Las cifras del sector salud indican que hay 21 millones de personas con hipertensión, 14.5 millones con diabetes y 9 millones con enfermedad renal crónica. Kershenobich señaló que la mitad de quienes reciben hemodiálisis iniciaron con complicaciones derivadas de la diabetes.
Los nuevos Protocolos Nacionales de Atención Médica fueron publicados en el Diario Oficial de la Federación. Todas las instituciones del sistema público de salud tienen un plazo obligatorio de 90 días para implementar las guías en el nivel de atención primaria. El enfoque busca detectar los padecimientos antes de que aparezcan complicaciones como ceguera, amputaciones o infartos. El secretario explicó que las tres enfermedades comparten una alteración metabólica: la incapacidad de las células para captar y procesar energía de manera adecuada.
La dependencia federal incorporará medicamentos de nueva generación al cuadro básico de atención primaria. Estos tratamientos, que van más allá de esquemas tradicionales basados en fármacos como la metformina, incluyen opciones para el control de peso y de la glucosa. Kershenobich indicó que se buscará garantizar el abasto de insumos e instrumentos de diagnóstico en las clínicas del país.
El titular de Salud vinculó el aumento de las enfermedades crónicas con el incremento de la esperanza de vida, que pasó de un promedio de 50 años en la década de 1940 a 75 años en hombres y 81 en mujeres. El objetivo del modelo, según dijo, es evitar la pérdida de años de vida saludables y promover cambios en la nutrición y la actividad física en todas las etapas de la vida.




